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Tareas RANC para minimizar las pérdidas

OSE logró detectar fugas y regularizar conexiones a través de una estrategia de intervención integral en cuatro Distritos de Medición y Control (DMC).

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Se trata de un plan piloto, que se desarrolla en distintos barrios de Montevideo, con el objetivo de detectar fugas invisibles y fraudes para reducir las pérdidas de agua. 

Hoy ya son 10 las zonas en donde se ha trabajado en el plan con la cuadrilla, que a través de un itinerario va detectando las irregularidades. La idea es continuar por toda la ciudad.

En el marco del Informe de agosto de 2026, el programa RANC (Reducción de Agua No Contabilizada) consolidó sus resultados técnicos, comerciales y económicos en Montevideo. Con el objetivo de reducir el volumen de agua no contabilizada, recuperar agua potable que se pierde en la red de distribución, incrementar el volumen de agua correctamente medida y facturada, mejorar la confiabilidad de la información técnica y comercial, generar un modelo de mantenimiento continuo de sectores hidráulicos, desarrollar indicadores técnicos y económicos que permitan medir el desempeño de las intervenciones y priorizar futuras acciones, un equipo especializado de OSE llevó a cabo un relevamiento de cada sector de los barrios seleccionados. 

Durante la primera etapa, que abarcó los sectores de Senaqué, Corrales Este, Zanja Reyuna y Mármol Sur, se recorrieron un total de 37,9 kilómetros de red y se inspeccionaron 5.015 conexiones domiciliarias. Esta búsqueda permitió identificar 251 hallazgos que generaron las respectivas órdenes de trabajo (OT) vinculadas tanto a pérdidas físicas como aparentes. 

Las actividades desarrolladas incluyen la detección de pérdidas visibles, la localización de pérdidas ocultas mediante geófonos, la verificación de válvulas, hidrantes y accesorios, la georreferenciación de cada anomalía detectada trabajando con formularios GIS (Sistema de Información Geográfica), la priorización técnica según caudal estimado y criticidad, en etapa de desarrollo con el uso de herramientas tecnológicas de seguimiento de los DMC. En cuanto al control de las pérdidas aparentes, se realiza la inspección de conexiones domiciliarias, la identificación de conexiones irregulares, detección de acometidas no registradas, la verificación del funcionamiento de los medidores, la identificación de medidores detenidos, dañados o manipulados, y la actualización del catastro comercial y operativo.

Un aspecto central de la metodología implementada es que la intervención no finaliza con la detección, las OT generadas son objeto de seguimiento por parte del equipo RANC hasta verificar su resolución, permitiendo cerrar el ciclo entre detección, intervención y resolución efectiva de las anomalías identificadas. Este seguimiento constituye además la base para la evaluación técnica y económica de la campaña, ya que permite vincular los resultados estimados con hallazgos cuya intervención fue efectivamente ejecutada.

 

Viabilidad Económica y Eficiencia Operativa

OSE obtiene un ahorro económico a partir de los estudios realizados. La mayor parte del agua recuperada corresponde a la reducción de pérdidas físicas. Por otra parte, el beneficio estimado supera el costo del equipo especializado que se está utilizando.

 

Coordinación entre áreas de OSE

Una de las fortalezas de esta experiencia piloto es la integración de diferentes áreas operativas de la empresa bajo un mismo objetivo:

Gerencia RANC: A cargo de la planificación y la búsqueda activa de pérdidas, coordina la planificación de las intervenciones, el análisis técnico de los sectores, la priorización de las acciones y el seguimiento de los resultados.

Zonas Operativas de Montevideo: Reciben de inmediato el reporte de las fugas físicas a través del Sistema SGC para programar y ejecutar rápidamente las reparaciones necesarias.

Área de Fraude: Se encarga de las inspecciones, regularización de las conexiones comerciales irregulares e incorporación de los consumos reales al sistema comercial de OSE.

Esta coordinación permite actuar de manera simultánea sobre las pérdidas físicas y las comerciales, maximizando el agua recuperada y los ingresos de la empresa.

 

Resultados 

Los cuatro DMC presentan diferencias importantes de densidad, composición de red, nivel de contabilización y tipología de hallazgos. Estas diferencias son relevantes porque condicionan tanto la productividad de la cuadrilla como el tipo de beneficio esperable.

Senaqué y Corrales Este son los sectores de mayor densidad de conexiones, mientras que Zanja Reyuna presenta una red más extensa y baja densidad. Esta diferencia debe tenerse en cuenta al comparar cantidades absolutas de hallazgos, para decisiones de priorización y previsión de tiempos de ejecución es preferible utilizar indicadores normalizados como fugas por kilómetro y fraudes por 1.000 conexiones.

 

Modelo de gestión permanente

A diferencia de la operativa tradicional, que suele ser reactiva frente a pérdidas visibles o reclamos de vecinos y vecinas, la campaña RANC propone una búsqueda activa y sistemática dentro de sectores hidráulicos definidos.

El objetivo final no es maximizar la cantidad de fugas o irregularidades detectadas, sino maximizar el volumen de pérdida evitada, mejorar la contabilización del agua y generar el mayor beneficio técnico y económico posible por cada recurso y jornada de trabajo destinados al programa.

La información acumulada en cada DMC permitirá mejorar progresivamente los criterios de selección de los sectores, estimar los recursos necesarios para su mantenimiento y priorizar aquellos en los que las características hidráulicas, comerciales y operativas indiquen un mayor potencial de recuperación

Bajo esta dinámica, el DMC se consolida como unidad de gestión permanente de las pérdidas. Esta forma de trabajo hace que la campaña RANC evolucione desde una actividad de búsqueda de fugas hacia una herramienta de mantenimiento sistemático, planificación, priorización y mejora continua de la eficiencia del sistema de distribución.

 

 

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