OSE ingresó en la etapa final del proyecto de la nueva represa sobre el arroyo Sarandí, una obra estratégica que permitirá fortalecer el abastecimiento de agua potable para la Costa de Oro.
Con una inversión cercana a los 100 millones de pesos, OSE culminó la construcción de la represa sobre el arroyo Sarandí, una obra estratégica que permitirá fortalecer el abastecimiento de agua potable para la Costa de Oro. Actualmente, la infraestructura se encuentra finalizada y transita la etapa de inspecciones técnicas previas a su recepción definitiva por parte del organismo.
La represa está ubicada entre las localidades de Piedras de Afilar y Capilla de Cella y permitirá almacenar hasta 1,6 millones de metros cúbicos de agua, que serán destinados al abastecimiento de la Planta Potabilizadora de Costa Azul–La Floresta.

Con una altura de 10,5 metros, la obra genera un espejo de agua de aproximadamente 60 hectáreas sobre terrenos expropiados por OSE, constituyendo una nueva reserva estratégica para garantizar el suministro de agua bruta. Su incorporación permitirá reforzar la disponibilidad del recurso, especialmente durante los períodos de mayor consumo o frente a eventuales dificultades en el abastecimiento, aportando mayor seguridad y confiabilidad al sistema.
En una etapa posterior está prevista la construcción de una tubería que conectará directamente el embalse con la planta potabilizadora. Mientras tanto, el diseño de la obra permite que el agua llegue naturalmente a través del cauce del propio arroyo Sarandí.
La infraestructura fue diseñada para operar de forma segura y eficiente. Cuenta con dos tuberías que atraviesan el cuerpo de la presa: una destinada a la toma de agua y otra que funciona como aliviadero de cota mínima. Asimismo, incorpora un vertedero de máxima capacidad para evacuar los excedentes durante episodios de lluvias intensas, garantizando el correcto funcionamiento del embalse.
Como complemento, la represa dispone de dos cámaras de operación ubicadas a ambos lados de la estructura, que permiten regular el paso del agua mediante llaves de cierre. Además, se instalaron sistemas de medición de cotas que posibilitan monitorear en forma permanente el nivel del embalse y estimar el volumen de agua almacenada, facilitando una gestión más eficiente del recurso hídrico.
