Programa de Mejora de Sistemas de Agua Potable. Fase 1
La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) firmó un contrato de préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para el Programa de Mejora de Sistemas de Agua Potable – Fase I.
El acto se desarrolló con la presencia del representante del Grupo BID para Uruguay, Luiz Ros, Valerie Stahl como asesora del Ministerio de Economía, y el presidente de OSE Raúl Montero. Durante la firma, Montero mencionó: "Siempre decimos que el dinero del BID es dinero inteligente, porque el mismo procedimiento del préstamo nos obliga a buscar nuevas soluciones".
El monto del préstamo asciende a la suma de 30 millones de dólares, y el objetivo de la inversión es implementar el programa que contribuirá a reducir los riesgos para la salud mediante mejoras en la calidad del agua potable en las localidades beneficiarias, y fortalecer las capacidades de OSE para la gestión adecuada de los sistemas de agua mejorados.
Para lograrlo, se construirá una infraestructura complementaria para la reducción de los niveles de arsénico. Las obras por financiar, comprenden inversiones en sistemas de abastecimiento de agua potable existentes que abarcan: nuevas plantas de potabilización, nuevas perforaciones, conducciones y almacenamiento, así como la puesta a punto y apoyo en la operación inicial. Se incluirán además las acciones necesarias para la correcta gestión de efluentes y residuos de los sistemas de potabilización. Por otra parte, se financiará la elaboración de diseños de sistemas de agua con infraestructura complementaria para remoción de arsénico, así como las acciones de fortalecimiento de las distintas áreas vinculadas a la gestión de arsénico (con énfasis en la tecnología de adsorción), a los efectos de asegurar la adecuada operación y la sostenibilidad de los sistemas.
Uruguay enfrenta variados desafíos en materia de agua potable, que corresponden a la reducción del agua potable no facturada, la capacidad para garantizar la calidad del agua potable (incluyendo la redundancia de fuentes y otros asuntos críticos en los sistemas de potabilización y abastecimiento), y la universalización del servicio considerando especialmente a los pequeños núcleos de viviendas y escuelas rurales para garantizar un abastecimiento de agua suficiente, seguro y accesible.