Estas pruebas constituyen una instancia clave del proceso de evaluación para definir la adquisición de 50.000 medidores inteligentes para la ciudad de Salto y tres zonas de Montevideo.
En el marco del llamado a licitación para la adquisición de 50.000 medidores inteligentes para la ciudad de Salto y tres zonas de Montevideo, se realizaron dos jornadas de ensayos en el taller de medidores de OSE.
Estas pruebas marcan una instancia clave dentro del proceso de evaluación de ofertas para definir la adquisición más conveniente de estos medidores inteligentes.
En ambas jornadas se llevaron a cabo una serie de ensayos técnicos fundamentales para poner a prueba el comportamiento de los equipos presentados en la licitación. Se evaluó, entre otros aspectos, el cumplimiento de las exigencias estructurales del medidor, el comportamiento metrológico en diferentes caudales según la Norma ISO 4064 y la capacidad de comunicación de datos a través de la red celular NB-IoT de ANTEL.
En el área de transmisión, cada dispositivo debió validar su capacidad para comunicar los datos registrados a través de la red celular NB-IoT (Internet de las Cosas) de ANTEL. Este componente permite que las lecturas viajen de forma automática y continua para alojarse en las bases de datos de OSE, sustituyendo así la lectura manual.
En estas instancias se contó con el apoyo directo de las áreas técnicas de ANTEL, quienes monitorearon el proceso de comunicación e introdujeron ajustes operativos para maximizar la calidad de los datos extraídos y así poder calificar con mayor precisión a los oferentes.
La incorporación de esta tecnología inteligente ofrece ventajas concretas tanto para los clientes como para el organismo. Proporciona a los usuarios acceso a los datos de su consumo, brindando mayor transparencia y la posibilidad de autogestión. Facilita la detección de pérdidas en los domicilios, evitando consumos elevados y el incremento en la factura. Posibilita a OSE datos en tiempo real para monitorear el sistema, reducir pérdidas de agua y optimizar la respuesta ante anomalías.
Este paso es más que una actualización tecnológica, representa un avance fundamental hacia una gestión sustentable del recurso hídrico que beneficiará a toda la ciudadanía.