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De cara al verano

Las piscinas y su uso responsable

 

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Todo apunta a que este verano será diferente a los anteriores. La crisis sanitaria que afecta a nivel mundial genera impedimentos, y nos exige cierto distanciamiento social que establece que las premisas para disfrutar de las vacaciones tomen un giro importante.

Muchas familias se preparan para pasar la temporada estival en casa, y a raíz de esto se va a incrementar el uso de las piscinas.

Ante esta situación, hay que pensar en realizar un buen mantenimiento para disfrutar de un agua limpia y segura para la salud, haciendo énfasis en su uso responsable.

El agua es un bien escaso, y su conservación y utilización racional en las actividades recreativas exige una gestión avanzada en su uso, en el marco del desarrollo sostenible. Una piscina puede permanecer llena durante mucho tiempo si se efectúa un mantenimiento adecuado.

De esta forma preservamos el recurso ahorrando miles de litros y se evita correr riesgos desde el punto de vista sanitario.

Es aconsejable utilizar una cubierta para la piscina para reducir la evaporación y la entrada de residuos, hojas, polvo y tierra, manteniendo el agua limpia y cristalina y minimizando el número de productos químicos.

El uso adecuado del cloro permite que el agua se mantenga en buenas condiciones sanitarias de forma más prolongada. Es importante utilizar la cantidad recomendada para el volumen de cada piscina. Incrementar la cantidad de cloro resulta una buena práctica en días de inestabilidad temporal como lluvias, mucho calor, y también cuando la pileta fue utilizada por muchas personas.

En el caso de piscinas de gran volumen, también es significativo controlar el pH (potencial de hidrógeno), su rango ideal está comprendido entre 7.2 y 7.6. Mantener los niveles químicos del agua resulta de fundamental importancia para disfrutar correctamente de ella.

Por otra parte, filtrar la piscina debe ser una actividad diaria en el verano. De esta manera se eliminan partículas que ensucian el agua, se mantiene el agua en movimiento y hace que la misma dure más.

Una medida que influye altamente en el ahorro de miles de metros cúbicos de agua potable, es no sobrellenar la piscina. Evitar que el agua de la piscina se desborde, y que se realicen descargas de agua en forma innecesaria, resulta trascendental para su preservación.

El agua es fundamental para la vida y es un recurso finito y de gran valor. Tomar conciencia de ello en diferentes aspectos cotidianos, es una acción que hará una diferencia a favor del planeta.

¡Disfrutemos del verano con responsabilidad!