Autoridades y técnicos de OSE se reunieron con la comunidad para informar sobre las acciones implementadas a raíz de la crecida del Arroyo Corrales, lo que afectó el normal suministro de agua potable a 3.800 habitantes.
OSE realizó un intercambio con las y los habitantes de Minas de Corrales, con el objetivo de informar sobre la emergencia hídrica que atravesó esta ciudad del departamento de Rivera durante la madrugada del viernes 21 de agosto, así como aclarar inquietudes sobre la situación de la represa, su incidencia en el abastecimiento, las medidas de prevención y mitigación implementadas y las perspectivas a futuro.
Debido a la creciente del arroyo Corrales, la toma de agua se vio afectada. Los arrastres provocados por las intensas lluvias dañaron la infraestructura e imposibilitaron el normal funcionamiento del bombeo. El organismo desplegó un operativo para restablecer el servicio de agua potable que, ante la imposibilidad de acceder a la toma original por la crecida, personal técnico electromecánico movilizado desde Rivera instaló una toma auxiliar (una tubería de aducción y una bomba adicional) e hizo un tendido de 200 metros de tubería de PEAD hacia la entrada de cada UPA (Unidad Potabilizadora de Agua).
Aunque el caudal provisorio inicial fue de 30 m³/h, lo que no era suficiente para abastecer a toda la localidad, la instalación de una segunda bomba en paralelo y un sistema de recalque adicional permitieron elevar la producción a 40 m³/h. Estas acciones fueron en simultáneo con el plan de contingencia de camiones cisterna para asegurar el servicio de los centros de salud y de estudio de la zona.
Hacia el cierre de la charla, se presentaron las soluciones de ingeniería proyectadas para evitar que futuras crecidas afecten el servicio: Se fabricará una protección metálica para las bombas que evite que se obstruya la succión ante posibles arrastres de corriente en inundaciones; se instalará una balsa permanente equipada con dos bombas horizontales con capacidad cercana a los 40 m³/h.
Las autoridades de OSE entienden la preocupación que puede generar la situación hídrica y considera fundamental poder compartir la información de manera amigable, explicando lo que ocurre y cuáles son las acciones a llevar adelante a través de estas instancias de intercambio.